Dios pone en mi camino a las personas correctas, todas llegan con un propósito como yo en la de ellos. No somos ni buenos ni malos, somos personajes dentro de la vida de todos y la nuestra. Pensé que eras el Rayito que vino a iluminarme y alegrar mi días y realmente lo fuiste, pero que triste es contar el final y que esa persona que vino alegrar tu vida, al final se va.